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martes, 6 de mayo de 2014

LAS UVAS DE LA IRA, DE JOHN STEINBECK

Unos meses después vuelvo a aparecer, con otro libro debajo del brazo y con muchas ganas de contaros.
 
En esta entrada, quiero hablar sobre la novela cuyo final me ha dejado con una mezcla de sentimientos, que no experimenté nunca con ninguna otra. Algunos libros me han dejado triste, esperanzada, melancólica, con buen sabor de boca...
 
En esta ocasión, después de todas las desventuras, penalidades, hambrunas, que pasa la gran familia Joad y otros, uno se da cuenta de que en definitiva, la única riqueza que puede poseer el hombre, en tiempos de graves crisis económicas es la propia humanidad, condicionada por el instinto de supervivencia, un instinto no marcado por el código genético, sino por la piedad hacia los de nuestra especie y a la vez por todo lo contrario, la supervivencia marcada por el egoísmo y la avaricia. Me quedo con la supervivencia marcada por la piedad, que es la que se está perdiendo hoy en día.
 
Es una novela de extremos, y además negativos, ya que trabajan extremadamente duro, por un salario extremadamente pequeño con una competencia extremadamente alta y con unas condiciones de salud extremadamente malas. La esclavitud como modo de supervivencia. Los pobres, contra los amos de las tierras,  que no aman, ni trabajan, sólo explotan.
 
Me pasé  cada página esperando, a que la familia Joad llegaran a algún destino, con la certeza de que no sería un final completamente feliz, pero JO!, pero más que un final, es un límite sobrepasado. Cuando creía que ninguno de los protagonistas  no podrían dar más de ellos mismos, después que casi habían perdido hasta su trozo de alma y pensar que no pertenecían ya a ningún lugar, tienen que dar casi hasta su única gota de vida para poder salvar a otro ser humano y a uno mismo, aunque sea de la manera que lo hace Rose of Sharon.
Rose of Sharon, me pareció al principio una carga hablando desde el aspecto práctico, no humanitario que quede claro. Embarazada, no podía trabajar, abandonada por el padre de su hijo (otro "superviviente" sí), deprimida, inocente,  finalmente resulta ser todo lo contrario, es el personaje que más evoluciona y el que más me trastocó con su acto final, es la que realiza lo más difícil y heroico que podría hacer alguien jamás o "repugnante" para muchos seguro, yo me incluyo dentro del grupo de los que sienten repugnancia, pero al mismo tiempo me quedé alucinada, me tuve que releer las últimas líneas para creer lo que ahí ponía. 
 
Únicamente quiero que lo leáis, para que podáis tener una idea clara de dónde queréis estar, en el lado de los piadosos o de los explotadores.
 
Ahí os lanzo otro libro entretenido, cosecha mía, nunca mejor traído.

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